27/05/2016

Isabella Rossellini y Lancôme: la historia de amor continúa

La noticia ha tenido una gran repercusión: Isabella Rossellini va a volver a prestar su rostro, su voz y su personalidad a Lancôme como portavoz de la marca. Es la ocasión perfecta para que la actriz italoamericana vuelva a retomar los vínculos excepcionales que la unieron a la Maison y para mostrar su visión sobre el tiempo que, al pasar, dota a las mujeres de un aura única.

«Estoy muy emocionada» nos confiesa Isabella Rossellini cuando le preguntamos qué siente sobre su gran vuelta a Lancôme. «Nuestra colaboración ha sido muy importante en mi vida y el hecho de poder continuarla me produce una inmensa felicidad». Nos encontramos con la actriz en París, en la plaza Vendôme, durante una reunión íntima en la que Isabella Rossellini se mostró tal y como es. Vimos una mirada luminosa, una sonrisa encantadora y un rostro radiante. Hay que decir que Isabella Rossellini es la encarnación misma de la belleza atemporal, que ha sabido aceptar las marcas del paso del tiempo de la misma forma que se hace con el resto de recuerdos, sin ceder jamás a la dictadura de la juventud: «Soy consciente de que con mi elección Lancôme desea dirigirse a todas las mujeres en su gran diversidad».

Cuando le preguntamos cuál es el vínculo que le une a Lancôme su respuesta fue: «¡Es una historia de amor!». Una aventura que comenzó en 1982, cuando Isabella Rossellini se convirtió en la primera embajadora de la marca, prestando su imagen para el perfume Trésor: «En aquella época el que una actriz anunciara un perfume era una verdadera apuesta, un verdadero reto, ya que la mayoría de los perfumes estaban representados por sus creadores». Pero lo más curioso de todo es que Isabella Rossellini no se contentó con ser la imagen de la fragancia: «Yo quería participar en las reuniones de los diferentes equipos para estar al corriente del proceso de creación. Me dejaron evaluar cada perfume de prueba». Y fue ella misma la que eligió la versión final de Trésor. «Original y calurosa… ¡Iba tan bien con mi piel! Me acuerdo de que la llevé durante meses».

Mujer moderna, libre y realizada, con una carrera profesional trepidante y ecléctica (periodista, modelo, actriz y directora), Isabella Rossellini demuestra, más que nunca, que la belleza es un estado de ánimo. Se trata de una visión fuera de los códigos establecidos, que la actriz defenderá a partir de ahora desde la Maison Lancôme con la generosidad, la fuerza y la energía que la caracterizan. Ya que, más que una embajadora, Isabella Rossellini será la portavoz de una belleza libre que simboliza el bienestar, recordándonos que el tiempo nada tiene que ver con el carisma, el brillo interior o el ánimo. ¡El secreto consiste en vivir la vida plenamente!